miércoles, 16 de junio de 2010

La pelota amarilla

A mis pies, una pelota amarilla. Huele a sal. Estoy probando suerte con el miedo. Esta tarde, he intentado robar en un banco. En la puerta, me he rajado. Me he propuesto robar a gritos. Nadie lo ha advertido. Estoy harto de mi invisibilidad. Sin embargo, al ocultarme de todo y de todos siento una cierta comodidad. La pelota amarilla está en mis manos. La abrazo con el aliento.

2 comentarios:

  1. Dicho sin afán de "trollear" ¿Pollotriste o Pollatriste?

    (esa pelota amarilla sí que te entiende)

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  2. Normalmente es una consecuencia, lo uno delo otro.

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